Maru Campos «pone orden» en su gabinete: Pide relax y «rebasar por la derecha» rumbo al 2027
En un movimiento estratégico para disipar las tensiones políticas que han comenzado a gestarse al interior de su círculo cercano, la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, encabezó una reunión de alto nivel el pasado viernes con los hombres clave de su administración. El encuentro, que tuvo lugar en el exclusivo sector de Distrito Uno, buscó cerrar filas y suavizar las fricciones derivadas de la carrera anticipada por la sucesión de 2027.
La mandataria estatal estuvo acompañada por el secretario general de Gobierno, Santiago De la Peña; el fiscal general del Estado, César Jáuregui Moreno; el secretario de Hacienda, José de Jesús Granillo; y Fernando Álvarez Monge. La reunión trascendió a la opinión pública luego de que la propia gobernadora compartiera una fotografía en sus redes sociales donde se aprecia, de fondo, el icónico restaurante «La Calesa».
Cuestionada sobre el motivo del encuentro, la gobernadora Maru Campos fue franca al señalar que el objetivo primordial era aliviar la carga de trabajo y el clima de competencia que ha permeado en el gabinete en días recientes. Aseguró que su intención fue compartir «unos tequilas» con sus colaboradores para fomentar un ambiente de relajación frente a las intensas jornadas laborales y el ruido mediático.
El punto focal del encuentro fue la reciente serie de declaraciones cruzadas entre el fiscal César Jáuregui y el secretario general Santiago De la Peña. La controversia inició la semana pasada cuando Jáuregui, fiel a su estilo audaz, comentó ante medios que veía «lejos de su marca» a De la Peña en las encuestas de preferencia. La respuesta del secretario general no se hizo esperar, asegurando que terminaría por «rebasarlo por la derecha».
Ante este escenario, el mensaje de la gobernadora fue directo y cargado de ironía política. Al ser consultada sobre qué les dijo específicamente a los involucrados, Maru Campos respondió con una sonrisa: “Que rebasen por la derecha”.
Con esta frase, la jefa del Ejecutivo no solo validó el espíritu competitivo de sus funcionarios, sino que les marcó una pauta: la competencia interna es permitida siempre y cuando se mantenga dentro de los cauces de la institución y el proyecto político que encabezan.
La reunión en Distrito Uno se interpreta como un ejercicio de control político necesario. Con la mirada puesta en 2027, pero con retos inmediatos en seguridad y finanzas, Maru Campos dejó claro que, aunque la carrera sucesoria ya haya iniciado en el imaginario colectivo, el equipo debe mantener la cohesión.
La imagen de los funcionarios compartiendo en una mesa, tras una semana de roces públicos, envía un mensaje de estabilidad a la ciudadanía y a los actores políticos del estado: en Chihuahua, el mando sigue firme y, por ahora, las diferencias se dirimen con diálogo y una buena dosis de distensión.

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