Ultraprocesados, sedentarismo y factores sociales: las causas detrás de la obesidad en México
Alimentación basada en productos ultraprocesados, alto consumo de bebidas azucaradas, sedentarismo y condiciones sociales que dificultan el acceso a comida saludable son algunos de los principales factores que explican los elevados índices de sobrepeso y obesidad en México.
De acuerdo con datos de la ENSANUT y la Secretaría de Salud, alrededor del 75 por ciento de los adultos mexicanos vive con sobrepeso u obesidad, una condición que incrementa significativamente el riesgo de enfermedades crónicas como diabetes tipo 2, hipertensión arterial y padecimientos cardiovasculares.
Especialistas señalan que uno de los detonantes más importantes ha sido el cambio en los hábitos alimentarios durante las últimas décadas. El consumo frecuente de alimentos industrializados, con alto contenido calórico y bajo valor nutricional, ha desplazado en muchos hogares la dieta tradicional basada en granos, verduras y alimentos frescos.
México también se mantiene entre los países con mayor consumo de refrescos y bebidas azucaradas por persona, lo que representa una fuente constante de azúcares añadidos que favorecen el aumento de peso.
A este panorama se suma el sedentarismo. Jornadas laborales prolongadas, trabajo frente a computadora y el uso intensivo de dispositivos electrónicos han reducido la actividad física diaria. En muchas ciudades, además, la falta de espacios seguros para ejercitarse limita la práctica regular de deporte.
El componente social y económico también juega un papel determinante. Para numerosos sectores de la población, los alimentos saludables resultan más costosos o menos accesibles que los productos procesados. Asimismo, la publicidad y disponibilidad de comida rápida influyen en las decisiones de consumo.
Aunque existen factores genéticos que pueden predisponer al aumento de peso, expertos coinciden en que el entorno alimentario y los estilos de vida actuales son los principales responsables del crecimiento acelerado de la obesidad en el país.
Frente a este escenario, autoridades sanitarias insisten en la necesidad de fortalecer la educación nutricional, promover la activación física y generar políticas públicas que faciliten el acceso a opciones más saludables para la población.

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