Notas Principales

Campismo responsable: el llamado de especialista de la UACH para cuidar los bosques

Chihuahua, Chih., 8 de abril de 2026.– En un contexto donde cada vez más personas buscan en la naturaleza un espacio de descanso y reconexión, especialistas advierten que disfrutar del bosque también implica una responsabilidad directa con su conservación.

El doctor Luis Ubaldo Castruita Esparza, profesor-investigador de la Facultad de Ciencias Agrícolas y Forestales de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), hizo un llamado a adoptar prácticas de campismo responsable, basadas en el respeto al entorno y en la filosofía internacional de “No Dejar Rastro” (Leave No Trace).

Más que una serie de reglas, explicó, se trata de una actitud consciente frente a la naturaleza. Desde la planeación del viaje hasta la forma en que se abandona el lugar, cada decisión influye en la salud del ecosistema.

Una de las claves es la preparación. Informarse sobre el sitio a visitar, respetar senderos autorizados y atender restricciones ambientales no solo mejora la experiencia, sino que reduce el impacto en zonas sensibles, especialmente en temporadas de sequía o reproducción de especies.

El especialista subrayó que uno de los mayores riesgos sigue siendo el uso inadecuado del fuego. Evitar fogatas, no arrojar colillas de cigarro y optar por alternativas seguras como lámparas o linternas puede marcar la diferencia entre una visita recreativa y un daño irreversible.

El respeto a la vida silvestre es otro principio fundamental. Observar sin intervenir, mantener distancia de los animales y no alterar su hábitat permite preservar el equilibrio natural del bosque.

En cuanto al cuidado del agua, recomendó evitar la contaminación de ríos y arroyos mediante el uso de productos biodegradables y prácticas responsables, como realizar actividades de limpieza lejos de las fuentes naturales.

El campismo responsable también implica una relación ética con las comunidades. Contratar guías locales, respetar tradiciones y consumir productos regionales fortalece no solo la experiencia del visitante, sino también el desarrollo sostenible de las zonas rurales.

Uno de los compromisos más importantes, añadió, es el manejo adecuado de los residuos. Llevarse toda la basura, incluidos desechos orgánicos, y evitar materiales de un solo uso son acciones básicas que reflejan el respeto por el entorno.

La filosofía de “No Dejar Rastro” resume estos valores en siete principios: planificar, utilizar superficies durables, gestionar residuos, dejar intacto el entorno, minimizar el uso del fuego, respetar la fauna y ser considerado con otros visitantes.

Más allá de la recreación, el mensaje apunta a una conciencia más profunda: el bosque no es un espacio de consumo, sino un entorno vivo que exige cuidado y respeto.

“El bosque nos brinda vida, sombra y belleza. Lo menos que podemos hacer es aprender a cuidarlo y respetarlo”, concluyó el especialista.

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