¡Ni Poseidón se salva! En la Santa Rosa, ladrones aplican el “Efecto Tsuru” y se roban hasta el verano
En la «Capital del Estado Grande», donde el calor pega más fuerte que la cruda de un domingo, los amantes de lo ajeno han decidido diversificar su modelo de negocios. Ya no les basta con el estéreo del carro o el tanque de gas; ahora, los delincuentes de la colonia Santa Rosa se han graduado en logística avanzada al sustraer, nada más y nada menos, que una alberca de tamaño familiar.
El insólito atraco ocurrió en plena Avenida Independencia, la arteria que debería ser el orgullo del centro, pero que a las 5:30 de la mañana se convierte en el escenario de “Rápido y Furioso: Edición Chapoteadero”.
Según las cámaras de seguridad (que sirven para darnos material de TikTok, pero rara vez para detener maleantes), el robo fue ejecutado con precisión quirúrgica por sujetos a bordo de un Tsuru. Sí, ese guerrero japonés que lo mismo sirve de taxi que de unidad de mudanza para infraestructuras hidráulicas.
Resulta admirable —desde un punto de vista puramente antropológico— cómo lograron acomodar una alberca de gran tamaño en un vehículo donde apenas caben cuatro personas y un pino de aromatizante. Se rumora que la NASA ya está investigando la física detrás de este robo, mientras que los vecinos se preguntan si lo próximo que desaparecerá será la Plaza de Armas o el mismísimo Palacio de Gobierno.
La víctima, atrapada entre la tragedia y lo absurdo, ha tenido que recurrir a las benditas redes sociales para pedir ayuda. Incluso hay una recompensa sobre la mesa. La situación ha escalado tanto que en los grupos de WhatsApp de la zona ya no se pregunta «¿A qué hora pasa el pan?», sino «¿Alguien vio a un Tsuru con complejo de yate circulando por la Ocampo?».
Lo crítico del asunto no es solo el robo del «balneario portátil», sino la flagrante impunidad que flota en el aire del centro. Con más de 10 robos registrados recientemente en el sector, la colonia Santa Rosa parece estarse convirtiendo en el Triángulo de las Bermudas de Chihuahua: lo que entra, no sale, y lo que se queda afuera, amanece en un Tsuru.
Mientras las autoridades estatales y municipales siguen debatiendo si poner más cámaras (para ver los robos en 4K, suponemos), la recomendación para los habitantes es clara:
• Instale alarmas.
• Ponga tres candados.
• Y por el amor de Dios, si tiene una alberca, desínflela o métale pirañas.
Por ahora, el dueño de la alberca se queda sin chapuzón y los ladrones, probablemente, estén buscando dónde llenar su botín, porque en esta ciudad, lo que sobra es audacia, pero lo que falta… es agua y vigilancia.

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