Andy presidente, no suena descabellado
Por donde se quiera ver, la propuesta de la Revocación/ratificación de mandato presidencial, no termina de convencer, a propios ni a extraños.
Si ya es porque constituye un fraude a la ley, al desvirtuar la figura democrática, o porque está sustentada en un argumento débil como es cuidar el gasto -cuando la inventada elección judicial costó tres o cuatro veces más-, es difícil comprar la idea nada más por que sí.
Podría ser, ya en una perversidad más profunda y elaborada, la manzana envenenada, con la cual Claudia Sheinbaum tropiece a mitad justo del sexenio, cuando el país empieza a salirse de sus manos, porque no hay dinero que alcance para regalarlo, sin recurrir a la deuda o a la persecución fiscal. De la inseguridad rampante ni se diga, con la totalidad del territorio entregado a la extorsión del crimen.
Es el movimiento de la 4T un colectivo con un solo liderazgo fuerte e indiscutible, el del nacido en Macuspana. No hay nadie más que rivalice, ni en la dirección moral ni fáctica: la presidenta recibió el bastón, pero no el mando.
En ese sentido, hay varios corredores que en la pista presidencial pueden entrar al quite, para tomar el relevo, sin problema alguno: ahí está la gobernadora Evelyn Salgado en Guerrero; la secretaría de gobernación, Rosa Icela Rodríguez o alguna integrante del Senado, como la presidenta Laura Itzel Castillo.
Incluso, porque no, la poderosa Ariadna Montiel que desde la secretaria del Bienestar tiene dos sexenios acumulando manejo y experiencia, sin desgaste, o la jefa de gobierno capitalino, Clara Brugada, para no lastimar mucho a la presidenta Sheinbaum.
En tiempos de zopilotes, hay otros tiradores. Ahí está Ricardo Monreal, Adán Augusto López o el mismo Gerardo Fernández Noroña, oteando el panorama de las posibilidades nada lejanas en términos de pragmatismo político, donde la camarada Sheinbaum solo ocupa el poder formal de manera temporal, e igual que cualquiera de ellos es prescindible, en el terrible juego político.
Por eso decimos que por donde quiera que se vea a la Revocación/Ratificación es doble o triple juego; si se están peleando ahorita los grupos por la nómina de la SCJN, magistraturas electorales o cualquier otra posición, imaginemos si no habrán de levantar la ceja al prospectar hacia junio del 2027, con la jugada magistral de revocar a la presidenta, con ayudadita de la oposición, hasta por diversión y provocación anárquica.
Y, en resumidas cuentas, porque no. Andy presidente, no suena descabellado, después de todo, sería decisión de la mayoría calificada en el Congreso de la Unión, toda ella en manos de quien realmente manda en el país desde su rancho en Chiapas, sin que nada escape a su escrutinio, con toma de nota de agravios, menores y mayores.
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