Notas Principales

La pelota está en la cancha de Claudia

La semana pasada reunió la presidenta a gobernadores, Fiscalía General de la República y mando militar, en Palacio Nacional, para someter a la consideración un plan contra la extorsión.

El asunto fue sometido al voto de los asistentes, que aprobaron con 39 votos a favor el plan propuesto por el gobierno federal que encabeza Claudia Sheinbaum.

De esta manera presidencia de la República, trató de legitimar un plan que carece de cualquier consenso, sino que es creación e imposición completo de ella y de su gente cercana.

No hubo consulta alguna, puesta a consideración de gobernadores para atención a sus demandas, sino que simplemente fue expuesto para ser votado.

Hubo incluso reconocimiento por parte de algunos de los asistentes al plan, entre ellos, la gobernadora panista de Aguascalientes, Tere Jiménez.

Ese reconocimiento debe ser tomado como es, la necesaria, proposición de qué es el gobierno federal, a través de sus brazos armados y de inteligencia, el principal responsable del combate al crimen organizado.

Hace unos días, vimos en madera como integrantes de un grupo delincuencial, disparaban en un cementerio contra elementos de la policía municipal.

No usaban esos delincuentes, cuerno de chivo o alguna otra arma de por sí mortal y de uso exclusivo del ejército, sino que utilizaban Barrett Calibre 50.

El Barret es una arma que inclusive está restringida típicamente, para su uso directo en contra de combatientes.

Está clasificado como un rifle anti material diseñado para inutilizar equipos como vehículos ligeramente blindados, estaciones de radar o aeronaves en tierra.

Pues estos delincuentes usaban esta arma en contra de indefensos municipales, armados, de manera precaria.

Ahí es donde está el principal problema, sólo el ejército y la Marina están autorizados legalmente para tener una fuerza de ataque que puede enfrentar a este nivel de delincuencia.

Poner a votación un plan en una asamblea sometida en el contexto de un Estado fallido federal que abandona a estados y municipios es una mala broma.

Suena a un plan macabro de dejar las cosas como están, porque la Federación, más que un plan, lo que necesita es actuar y no lo está haciendo.

La pelota –la responsabilidad- está en la cancha de Claudia y no de estados y municipios.

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