Bruselas en llamas, agricultores y ganaderos europeos se manifiestan acuerdo UE-MercoSur
La presidenta de la Comisión Europea ha anunciado que la firma del acuerdo se ha pospuesto para enero del 2026
Bruselas se ha convertido en la capital de las manifestaciones del sector agrícola europeo ante la intención de la Unión Europea de firmar un acuerdo de libre comercio con el Mercosur, el cual estiman los integrantes de la comunidad agrícola los colocaría en desventaja al ofrecer una regulación laxa para los productos extranjeros y una rigurosa para los nacionales.
Ante esto, las calles de Bruselas se convirtieron en un campo de batalla en el que las protestas de miles de agricultores se intensificaron, exigiendo la cancelación del acuerdo UE-MercoSur, mismo que Ursula von der Leyen Presidenta de la Comisión Europea, ha anunciado que la firma de dicho acuerdo se ha pospuesto para el mes de enero de 2026, con el fin de solventar algunos detalles con los estados miembros de la UE.
Líderes de los agricultores han manifestado que hasta ahora los productos agrícolas y ganaderos ofrecidos por las comunidades en la UE han permitido contar con productos saludables y de buena calidad, lo que pondría en desventaja en cuanto a competitividad en precios con productos provenientes de Sudamérica de dudosa calidad y a un precio mucho más económico.
Es así, que los agricultores europeos no se andan con rodeos y se consolidan como un ejemplo en la defensa de las prácticas agrícolas y ganaderas que han dado identidad a las diversas regiones que integran la Unión Europea.
Por distintas redes sociales, los críticos a las medidas económicas que desde Bruselas se emiten señalan que quieren acabar con las zonas rurales, y preparan cinco nuevos impuestos, a través nuevo Marco Financiero Plurianual estableciendo la forma en que gastaran los fondos europeos hasta el año 2034.
Este Marco Financiero señalan podría cambia Europa para siempre, en él se establece una reducción de los fondos de un 20% a la agricultura en la política agraria común, lo que significa de uno de cada cinco euros que recibe el campo desaparecería.
Se prevé un descenso drástico a los fondos de cohesión, siendo este el dinero que la Unión Europea destina para ayudar a las regiones más desfavorecidas, a las zonas rurales.
Por otro lado, los fondos para defensa los multiplican por cinco, para gastar más dinero en el ejército europeo, y por si fuera poco destinarán más de 100 000 millones de euros a Ucrania, un país que ni siquiera forma parte de la UE.
De igual manera, se señala el incremento de los fondos para gestionar la situación migratoria, es decir no para proteger las fronteras y evitar la invasión, sino para gestionar la llegada, asumirla y financiarla.
Los nuevos impuestos que desde Bruselas se pretenden establecer son: el impuesto al carbono de las fábricas, para encarecer el costo de producción, el impuesto a las importaciones según su Co2 , eln impuesto a los desechos electrónicos, el impuesto al tabaco y el impuesto a grandes empresas que facturen más de 100 millones al año
Finalmente, los críticos destacan el enorme poder que Bruselas se atribuye al tomar de manera unilateral decisiones como el aumento su presupuesto sin pasar por el parlamento.



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