Notas Principales

Si camina, vuela y hace como pato, pues es…

Por Gabriel Piñón

En el argot popular esta frase posee un significado que no tiene duda, es pato. Lo que hemos presenciado los mexicanos en estas últimas fechas en la política mexicana es como con gran cinismo y arrogancia quienes gobiernan no solo lo reconocen sino que hacen alarde de sus vínculos con la delincuencia y el crimen organizado.

En nuestras narices nos dicen “abrazos, no balazos”, diciéndonos simple y llanamente que la gente de bien sufra las consecuencias del crimen organizado que se pasea como Pedro por su casa por las calles de México. Obras con fallas estructurales que han costado millones de pesos y que han costado y seguirán costando-lamentablemente- la vida de los mexicanos, que se resuelven con la promesa de abrir una carpeta de investigación, ah y una visita de Sheinbaum a los deudos o una selfie en el hospital con los lesionados.

Las declaraciones e imágenes de funcionarios de Morena ya no dejan nada a la especulación y a la imaginación. Mientras la directora de comunicación social en el Congreso de la CDMX, Adriana Marín afirma que el narco es uno de los principales empleadores en el país reclutando entre 160 a 185 mil personas, sin pudor alguno, y todavía remata que semanalmente genera otros 350 empleos por aquellos que son capturados o asesinados, de plano tiene más información que el INEGI, o debemos deducir que como el dicho popular es pato, o pata por aquello del lenguaje inclusivo.

Otro hecho que llama la atención, son las fotos que comenzaron a circular por redes sociales y medios informativos de Cinthya del Rivero, regidora de Morena en Tepotzotlán en la que aparece sentada en un sillón con una pose bastante sugestiva y matona rodeada de hombres armados.

La publicación se hizo viral y generó rechazo social, provocando molestia en la alcaldesa, María de los Ángeles Zuppa Villegas, quien consideró que la conducta de funcionaria daña la imagen institucional del gobierno local.
No obstante, lejos de asumir responsabilidad, Del Rivero intentó justificar la escena como parte de una fiesta de Halloween, asegurando que todo era utilería. Sin embargo la regidora Del Rivero en posteriores declaraciones se autodescribió como “malvada de apariencia, pero inteligente y honesta”, lanzó frases provocadoras y minimizó el impacto del hecho, como si se tratara de una simple ocurrencia personal sin consecuencias públicas. “No soy narca, soy naca”, dijo.

Estas expresiones de políticos en México, sin importar el cargo deben ser atendidas e investigadas por la autoridad correspondiente. Son figuras públicas que devengan un salario pagado por los contribuyentes. Y como primera acción deben ser reconvenidas y separadas del cargo, sometidos a investigación y en su defecto recibir una sanción administrativa por sus actos. El no hacerlo lleva a la normalización de conductas alejadas de la práctica de la ética. ¿O caso la ley nada más es para la los mortales ciudadanos?

Si son nacos, eso es cosa de ellos, lo que si es que no se pueden tolerar discursos e imágenes que promuevan las actividades ilícitas como funcionarios públicos.

Finalmente si camina, vuela y hace como pato, es pato o pata, no nos hagamos patos y patas, exijamos resultados a nuestros gobernantes que para eso fueron electos, sino que dejen el cargo.

Y por favor amable lector y elector, fíjese bien por quién vota, no vaya a resultar pato o ganso, esos que nada más la andan… usted ya sabe que, se lo dejo a su imaginación y cultura general.

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