Ariadna Montiel se perfila para dirigir Morena; Luisa María Alcalde dejaría el cargo
La secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel Reyes, se perfila como la próxima dirigente nacional de Morena en sustitución de Luisa María Alcalde, de acuerdo con versiones difundidas por fuentes internas del partido y reportadas por medios nacionales.
El relevo en la cúpula morenista formaría parte de un reacomodo estratégico rumbo a las elecciones intermedias de 2027, con el objetivo de recuperar el control territorial y disciplinar la estructura del partido ante disputas locales. El cambio se da tras resultados por debajo de las expectativas en procesos recientes y señalamientos de desorganización interna.
Montiel es considerada una de las colaboradoras más cercanas a la presidenta Claudia Sheinbaum. Desde 2018 ha estado al frente de los programas sociales del gobierno federal, lo que le da presencia y operación en territorio. Su designación buscaría consolidar el proyecto político de la Presidenta y reforzar la maquinaria electoral del partido.
Como parte del mismo ajuste, se menciona a Citlalli Hernández como responsable de alianzas y candidaturas, figura que buscaría contener tensiones con el PT y el Partido Verde y evitar fracturas públicas por la disputa de candidaturas.
Hasta el momento no existe confirmación oficial del nombramiento. La presidenta Sheinbaum declaró la semana pasada que “no tiene información de que se preparen cambios” en Morena, aunque calificó a Alcalde como “una mujer extraordinaria”. Por su parte, Luisa María Alcalde negó que vaya a dejar el cargo y aseguró que solo lo haría si la Presidenta se lo solicita para otra tarea.
Cómo antecedente de las páginas hacia el interior de Morena y del propio gobierno federal , en 2025, un grupo de diputados de Morena pidió la renuncia de Montiel a la Secretaría de Bienestar por presunto maltrato y casos de corrupción. En agosto de ese año, la funcionaria y los legisladores anunciaron una reconciliación y acordaron mejorar la interlocución.
Otros nombres que han sonado para la dirigencia nacional son el del gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, aunque las versiones apuntan a que su posible llegada sería hasta después del Mundial de 2026.
De concretarse, el relevo marcaría el primer cambio en la dirigencia de Morena bajo el gobierno de Claudia Sheinbaum y ocurriría a menos de dos años de la elección intermedia, donde se renovarán la Cámara de Diputados, 17 gubernaturas y cientos de cargos locales.
De igual forma se ha especulando sobre la salida del propio hijo del presidente López Obrador, Andy López Beltrán, sin embargo hay que esperar que dichos movimientos sean confirmados de manera oficial.
Fuente: El País / Revista Flow / Capital Político




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