Notas Principales

La Navidad de los Baby Boomers (1946–1964): el nacimiento de la Navidad moderna en México

La generación Baby Boomer vivió una Navidad completamente distinta a la de quienes la antecedieron.
Nacidos entre 1946 y 1964, crecieron en un México que se transformaba rápidamente: ciudades en expansión, carreteras nuevas, fábricas que abrían, crecimiento económico, televisión en blanco y negro, consumo emergente y una clase media que comenzaba a tomar forma.

En este contexto, la Navidad dejó de ser una celebración exclusivamente religiosa para convertirse, por primera vez, en una fiesta familiar, moderna, colorida y cada vez más ligada al consumo.

El México del “Desarrollo Estabilizador”: un país que se sentía en marcha

Los Baby Boomers crecieron en un país con estabilidad política prolongada, un crecimiento económico sostenido, una urbanización acelerada y la llegada masiva de electrodomésticos (refrigerador, lavadora, estufa, televisión).

La Navidad empezó a parecerse a la que conocemos hoy.

En los hogares de clase media, las luces de colores se convirtieron en símbolo de modernidad; en los hogares humildes, se hacía un esfuerzo especial para “estrenar”, aunque fuera ropa sencilla. Por primera vez, la Navidad adquirió un aire aspiracional.

El árbol de Navidad: de lujo extranjero a tradición mexicana

Durante estos años, el árbol de Navidad —antes raro y elitista— se volvió común.

Primero natural, luego artificial, siempre decorado con esferas de vidrio soplado hechas en México (las famosas de Tlalpujahua).

La figura del nacimiento seguía siendo central, pero ahora convivía iluminado con luces eléctricas, guirnaldas, música navideña en la radio y las primeras tarjetas impresas.

Era un cruce entre tradición y modernidad.

Pero ¿Qué regalos comenzaron a recibir los niños? En lo que sería el inicio de la era del juguete industrial.

Los Baby Boomers fueron los primeros niños mexicanos que recibieron juguetes de manera más frecuente y estandarizada. Entre los clásicos estaban carritos metálicos y trenes eléctricos, muñecas de plástico rígido y luego de vinil, soldaditos, figuras de acción y pistolas de vaquero.

Comenzaron a aparecer los juegos de mesa como Serpientes y Escaleras, Lotería, Domino y más tarde Operando; libros ilustrados, cuentos clásicos y enciclopedias infantiles, también los primeros patines metálicos ajustables y las famosas pelotas “Voit” para fútbol y basquetbol.

Además, surgió otro ritual fundamental: la bicicleta como regalo estrella de Navidad, claro un obsequio exclusivo para determinados sectores sociales.

En la casa mexicana promedio, recibir un juguete industrial era una señal de progreso económico.
La televisión y la Navidad

Con la llegada de la televisión entre los años 50 y 60, la Navidad dejó de vivirse solo en la casa y la parroquia para entrar en la pantalla, y comenzó a visualizarse en anuncios navideños, especiales musicales, programas infantiles, y mensajes presidenciales.

La televisión comenzó a moldear imaginarios colectivos y a posicionar la idea de una Navidad más “moderna”, limpia, idealizada y aspiracional.

¿Qué significaba la Navidad para esta generación?

Para los Baby Boomers, la Navidad se convirtió en: La fiesta del estreno

Zapatos nuevos, pantalones con pliegue, vestidos con holanes, suéteres tejidos.
El acto de estrenar era un símbolo de dignidad familiar.

En esta generación se consolido la familia nuclear

El padre proveedor, la madre ama de casa, los hijos alrededor del árbol. La Navidad se convertía en el escenario perfecto del “hogar ideal”.

El inicio de una nueva filosofía de vida: el consumismo

Sin excesos, pero creciente. Los centros comerciales empezaban a aparecer; los juguetes ya eran parte central del ritual.

Un vínculo entre tradición y modernidad

Posadas, pastorelas y nacimientos convivían con Santa Claus, villancicos anglosajones y árboles luminosos.

¿Y en el mundo que sucedía?

En Estados Unidos y Europa, la Navidad se volvió un fenómeno de cultura popular con la figura de Santa Claus como icono comercial, el cine de Hollywood produjo películas navideñas clásicas y el consumismo se convirtió en la norma.

México absorbió parte de esa influencia, pero siempre filtrada por la identidad propia, por la fe fuerte y por la estructura familiar.

La generación que modernizó la Navidad mexicana

Los Baby Boomers fueron los primeros en vivir una Navidad urbana, luminosa, musical, abundante y mediática con la presencia de la televisión.

La Navidad dejó de ser solo resistencia espiritual —como para las generaciones anteriores— y se convirtió en un símbolo de que México avanzaba, crecía y soñaba con un futuro moderno.

La tradición se mantenía viva, pero el país estaba cambiando.

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