Notas Principales

Los bloqueos son respuesta social de hartazgo


Cuando menos en una ocasión uno de los lideres campesinos de Chihuahua Eraclio Rodríguez Gómez (Yako), recibió maltrato en las oficinas de la secretaría de Gobernación, localizadas en la calle de Bucareli.

Junto con otro dirigente campesino, fue retenido en una de las oficinas donde despacha la poderosa titular de dicha dependencia, Rosa Icela Rodríguez, mientras ella encabezaba una reunión a modo con otros liderazgos afines.

Curiosamente, Eraclio fue diputado federal por Morena en 2018 y en el 2021 intentó la reelección, pero fue derrotada por la candidata panista Patricia Terrazas.

Cuando fungió como legislador, Eraclio adoptó una posición de defensa de los intereses de los campesinos y agricultores, de manera congruente con su pasado como líder del Barzón, pero su postura no obtuvo respaldo del partido guinda y fue poco a poco marginado.

En el 2020 renuncia al grupo parlamentario morenista y es acogido por el Partido del Trabajo, del cual también poco a poco ha marcado distancia, en función del abandono del apoyo al campo, instrumentado desde un presupuesto que ha castigado esta rama económica.

Hoy encabeza Yako las movilizaciones sociales en los puentes internacionales, que fueron respaldadas en distintos puntos del país, con cierres intermitentes en carreteras, en busca de atraer la mirada del gobierno federal, que no entiende otra forma de dialogo.

El presupuesto federal ha sido manipulado desde 2018 para construir una bolsa que ya llega casi al billón de pesos, para repartirlo como regalo a grupos etarios, las personas de la tercera edad, los jóvenes y mujeres en ciertas condiciones.

No está mal apoyar económicamente de manera directa a personas en condición vulnerable; al contrario, es deber del Estado buscar una redistribución del recurso obtenido vía impuestos, pero lo que están haciendo raya en el peculado electoral.

Regalan dinero, pero descuidan el campo, la salud, la educación, la seguridad, el recurso a los municipios y entidades federativas; aumentaron los ingresos de las familias, pero desmantelan el estado real de bienestar en las clínicas de salud sin medicamentos, ni médicos, ni infraestructura adecuada.

Por eso salió Yako a las calles, y está saliendo cada día mayor cantidad de personas, porque la cuarta deformación ha destrozado el incipiente grado de bienestar generado con políticas públicas responsables, como el seguro popular, sustituyéndolo por ocurrencias y corrupción.
Los bloqueos de puentes y carreteras son provocados por las mismas acciones del gobierno, con una secretaría de Gobernación facciosa y golpeadora. Mucha de la respuesta está en esa oficina de Bucareli donde encerraron a Yako hace unos meses para jugarle el dedo en la boca.

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