Notas Principales

Michoacán un polvorín que clama justicia

Los medios locales, nacionales e internacionales lo consignan. Michoacán se ha convertido en el polvorín del cual puede emerger una antorcha que podría incendiar al país. Ante el asesinato de uno de sus líderes más visibles y carismáticos por su forma de ejercer lo que podríamos denominar la célula básica en la estructura del poder público, un municipio.

Carlos Manzo, desde el ayuntamiento de Uruapan, había sido una voz que resonaba a nivel nacional, y resulto incomodo en varias ocasiones no únicamente para el poder federal y estatal, gobernados por Morena, aquel partido al cual perteneció al inicio de su carrera política, pero que renunció, cuando algunas de las prácticas de quienes llegaron al poder con el color guinda, no comulgaban con su pensamiento ético.

Dos días de asedio en Michoacán consigna el diario “El País” que ha dado cobertura amplia al conflicto que detono la muerte de Carlos Manzo durante los festejos del día de muertos.

Irónico o planeado, que es más lo segundo, el alcalde que había solicitado innumerables veces apoyo a la federación encabezada por la presidenta Sheinbaum y el gobernador Ramírez Bedolla, muere precisamente después de encender las velas que según la tradición del 2 de noviembre iluminan el camino de quienes vienen a visitar a sus familiares del más allá. Carlos Manzo encendió esa vela si pensarlo ilumino su camino momentos después.

El pueblo de Uruapan, indignado por la muerte de su líder que sin cortapisas decía las cosas como son, salió a las calles desde esa misma noche, continuo el lunes y hoy martes 4 de noviembre, mantiene sitiado el palacio de gobierno estatal, donde el gobernador Ramírez Bedolla, brilla por su ausencia, ante la crítica de los seguidores del alcalde quienes lo acusan de “asesino”.

Michoacán, tierra de hombres bragados, que como muchas partes del país sufren la indignación de autoridades indolentes que transitan entre las medias verdades y la mentira.
Foto: El PaĂ­s

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