Notas Principales

El mundial ha llegado, ¿y el pueblo mexicano llegó? La FIFA y su elitismo.

Como cada cuatro años el deporte más popular del mundo el futbol soccer llega a su evento principal, la Copa del Mundo, en esta edición llevada a cabo por tres anfitriones Estados Unidos, México y Canadá, la primera vez que se otorga la sede a tres países, y la primera vez que se juegue con 48 selecciones.

El presidente de la FIFA Gianni Infantino ha prometido que el Mundial de Fútbol de 2026 será el más “grande y el mejor de la historia”. Estamos a unas cuantas horas para su inauguración, pero algo en el ambiente no anda bien, y el elitismo ha pegado en la poca euforia del pueblo mexicano.

México volverá a convertirse en sede de una Copa del Mundo, el entusiasmo que históricamente acompañó a los mundiales celebrados en territorio nacional parece diluirse entre boletos inaccesibles, restricciones de acceso, molestias urbanas y una creciente percepción de exclusión.

Para el Dr. Jorge Negroe Álvarez, Académico del Departamento de Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad Iberoamericana (IBERO), el Mundial 2026 corre el riesgo de convertirse en un espectáculo global donde la afición mexicana quede relegada a un papel secundario.

A diferencia de los mundiales anteriores celebrados en México, el Dr. Negroe Álvarez señaló que hoy no existe una apropiación social del evento.

En México 70, recordó, el país venía del impulso organizativo de los Juegos Olímpicos de 1968 y vivía una etapa de crecimiento económico que permitió incorporar el Mundial como parte de una narrativa nacional moderna.

Rememoró que en 1986, tras el terremoto de 1985, el torneo ayudó a fortalecer una identidad colectiva basada en la solidaridad.
“En aquellos años la gente podía ir a comprar un boleto directamente a taquilla. Había cercanía real con el evento. Hoy, por el contrario, el acceso digital, la especulación, la reventa y las restricciones generan una sensación de distancia. Eso provoca frustración”, explicó.

Otro punto débil del Mundial 2026 es que la mayoría de los partidos se disputarán en Estados Unidos y allá no existe una fiebre o interés por este deporte como sí ha ocurrido en otras naciones. Incluso existe la amenaza de operativos del ICE en las sedes mundialistas, con la posibilidad de realizar acciones migratorias que han generado preocupación entre diversos sectores.

Por mucho, se trata de un Mundial caracterizado por el elitismo y el atraco a los verdaderos aficionados al fútbol.

El mundial ha llegado siendo el más caro de la historia y veremos como el pueblo mexicano responde tanto en los que tienen la capacidad de ir al estadio a ver un juego, como los que lo verán desde casa. México acogerá 13 partidos en las ciudades de Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. Un evento que se espera que atraiga a más de 5,5 millones de visitantes al país.

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