CEMASC certifica a nuevos facilitadores en solución de controversias: un paso hacia la justicia humana en Chihuahua
Los casi 80 graduandos completaron 180 horas de capacitación especializada en mecanismos restaurativos.
El Centro Estatal de Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias (CEMASC), perteneciente a la Fiscalía General del Estado, entregó constancias a una nueva generación de Facilitadores Autorizados. Durante la ceremonia, las autoridades estatales destacaron que el impacto de la justicia restaurativa va más allá de la reparación económica, consolidándose como una herramienta clave para devolver la paz a los ciudadanos y superar los modelos meramente punitivos.
En el acto académico, celebrado en el Auditorio “Raúl Cervantes Ahumada” de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Chihuahua, el director del CEMASC, Daniel Abraham Terrazas Parada, enfatizó que la labor de estos profesionales se centra en gestionar el impacto humano de los conflictos. Para ilustrarlo, compartió un caso atendido en Ciudad Juárez tras un homicidio imprudencial en un accidente vial, donde se involucró a una madre soltera y a la familia de un joven de 19 años. Terrazas Parada reflexionó sobre el dolor de ambas partes y explicó cómo, mediante círculos restaurativos dirigidos por especialistas, el proceso concluyó en un perdón mutuo.
El funcionario señaló que el éxito de estas intervenciones impulsó la evolución de un programa de capacitación que inició hace tres años como una iniciativa interna. Con el tiempo, el proyecto se extendió a otras áreas de la Fiscalía, a los Ayuntamientos y, finalmente, al público general interesado en la Justicia Cívica y Restaurativa. En esta ocasión, el grupo de casi 80 graduados recibió su certificación tras acreditar 180 horas de formación especializada en mecanismos restaurativos y promoción de la cultura de la paz.
Por su parte, Jesús David Flores Carrete, Fiscal Especializado en Control, Análisis y Evaluación, agradeció el respaldo de la UACH y precisó que estas certificaciones robustecen el capital humano del Estado para entregar una justicia más pronta, eficiente y humana. Flores Carrete afirmó que los nuevos facilitadores rompen el viejo paradigma penal que reducía la justicia a una fórmula rígida, devolviendo la atención a la satisfacción de las víctimas y a la reparación del tejido social. Al definirlos como «arquitectos del diálogo», encomendó al grupo la tarea de guiar a personas divididas por el resentimiento hacia soluciones construidas por ellas mismas.
Finalmente, el Fiscal Especializado exhortó a los graduados a ser promotores permanentes del diálogo tanto en el ámbito institucional como en su vida cotidiana, asegurando que cuando un conflicto se resuelve con dignidad, no solo se beneficia a los involucrados, sino que gana la comunidad, se fortalece la confianza en las instituciones y gana Chihuahua.



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