Notas Principales

México va a recordar que en Chihuahua inicio el final de este régimen: Maru Campos

El Centro de Convenciones vibró con una energía innegable cuando la gobernadora María Eugenia Campos Galván tomó la palabra para enviar un mensaje contundente hacia Palacio Nacional, asumiendo el peso histórico de la defensa democrática del país.

Cobijada por miles de asistentes que no dejaron de vitorearla y respaldada por los liderazgos nacionales que acudieron a cerrar filas, la mandataria estatal dejó claro que la resistencia frente a los embates del gobierno federal ha trascendido la trinchera local para convertirse en una causa nacional.

Con una voz firme, cargada de emoción y fuerza, Maru Campos sentenció ante la multitud que en Chihuahua se escribirá el fin del actual régimen, marcando una línea definitiva en la arena política frente al autoritarismo central.

Lejos de amedrentarse por la presión ejercida desde las esferas del poder federal y el intento de desafuero impulsado por el oficialismo, la gobernadora aprovechó la tribuna para encender el ánimo de los presentes, proyectando una visión de lucha inquebrantable que resonó en cada rincón del recinto. Aseguró que el curso del país está a punto de dar un giro y que la historia registrará este momento de unidad ciudadana y política como el punto de inflexión.

México va a recordar que el final de este régimen empezó aquí, en Chihuahua, con miles de almas valientes y
libres, exclamó la mandataria, desatando una ovación ensordecedora que confirmó el respaldo absoluto de una sociedad dispuesta a defender su soberanía hasta las últimas consecuencias.

Para coronar su mensaje, Campos Galván hizo alusión a algunos de los episodios más definitivos en la historia de la entidad, evocando aquel célebre pensamiento del maestro José Fuentes Mares y recordando los pasajes donde la República parecía perdida frente al avance enemigo.

Con un tono que apelaba al más profundo orgullo norteño frente al asedio actual, la gobernadora recordó cómo México se refugió en el desierto en tantos momentos críticos de su historia. Trazando un paralelismo perfecto con el acoso que hoy enfrentan las instituciones, elevó la voz para asegurar que hoy México se vuelve a refugiar aquí. Arrancando el aplauso sostenido de la multitud, lanzó la reflexión que encapsuló el espíritu de toda la jornada: y si lo es, es porque México no está condenado. Al igual que en el pasado, dejó en claro que es en la inmensidad y la rudeza del territorio chihuahuense donde la libertad encuentra su principal bastión para resistir, proteger a la nación y, finalmente, resurgir para devolverle el rumbo y la esperanza al país.

Comparte nuestras notas: