Notas Principales

La captura – De los Mochis a Chihuahua

Por Ricardo Monge

La cinta se inspira en los hechos reales ocurridos en enero de 2016 en Los Mochis, Sinaloa. La trama sigue a dos agentes de la Policía Federal (Arturo Carmona interpretado por Alfonso Herrera y Héctor Rosales interpretado por Noé Hernández) durante las horas finales de su turno. Tras interceptar un vehículo en una revisión de rutina, descubren por pura casualidad que han detenido al capo más buscado del mundo: Joaquín «El Chapo» Guzmán.

La historia no se enfoca en las grandes operaciones militares ni en el estilo de vida del narcotráfico, sino en la tensión desesperada de esos minutos cruciales dentro de un motel de carretera. Los dos oficiales deben lidiar con el intento de soborno millonario del capo, la amenaza inminente de un rescate por parte de sicarios armados y la incerteza sobre en quién confiar dentro de las fuerzas del orden.

A diferencia de las clásicas producciones del género, la narrativa evita engrandecer la figura del capo criminal. Pone el foco humano en la integridad, el miedo y el dilema ético de los oficiales.

Uno de los datos más curiosos e interesantes de La captura es que, aunque los hechos reales sucedieron en Los Mochis, Sinaloa, la gran mayoría de la película se filmó en la ciudad de Chihuahua capital como lo son:

La filmación de secuencias nocturnas de patrullaje y persecución aprovechó zonas urbanas bastante conocidas, como la Avenida Zarco, la Calle 11, la Avenida Colegio Militar y tramos de las avenidas Río de Janeiro y Francisco Villa.

Quienes viven en la capital reconocen fácilmente establecimientos cotidianos adaptados para la pantalla, desde una conocida cafetería en la zona de Zarco y Octavio Vázquez, sobre la Calle 11 el icónico restaurante Pirrin Pam Pam, hasta un expendio en la colonia Tabalaopa e incluso locales de montados y tradicionales puestos de la zona.

Para recrear la tensión en carretera cuando los agentes interceptan al capo, se utilizó el Libramiento Oriente (en el sector de la carretera Chihuahua-Aldama), así como tramos hacia las salidas a Delicias y Cuauhtémoc. Su geografía árida y abierta le dio ese todo desértico y aislado ideal a las escenas de patrullaje.

La atmósfera del motel de carretera donde resguardan al capo detenido en los momentos más tensos de la historia, se utilizaron instalaciones de hospedaje hacia la carretera a Cuauhtémoc (identificado como el Hotel Houston en reportes del rodaje).

La producción también utilizó instalaciones educativas locales, como la Secundaria 46 y la Secundaria 3049 (en la colonia Concordia), así como planteles en la colonia Girasoles, para ambientar bases de operaciones e instituciones públicas dentro del filme.

Un detalle llamativo es la aparición de vehículos e infraestructura oficial del estado, como el helicóptero Centinela de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, que sumó realismo a las tomas aéreas de vigilancia.

La película destaca por secuencias de acción secas, realistas y bien coordinadas, distanciándose de la pirotecnia exagerada.

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